OpenAI presentó Dots en su evento DevDay el 29 September 2026. Cada Dot funciona con GPT-6 Astra y cuenta con su propia máquina en la nube, con navegador, terminal y almacenamiento de archivos, así que el trabajo continúa cuando cierras ChatGPT. La entrada cuesta $100 al mes con ChatGPT Pro; las empresas pueden contratar Business Premium, también por $100 al mes por puesto si pagan anualmente. Los suscriptores individuales de Pro pueden usarlo en todos los mercados de ChatGPT salvo el Reino Unido, Suiza y los países del EEE.
Una mañana con un colega en la nube
Se configura dentro de ChatGPT, en el navegador o en la aplicación de escritorio: eliges un nombre, le das un aspecto de dibujo animado y luego lo tratas como a un nuevo colega, escribiéndole o llamándolo por voz. El mismo hilo de memoria lo acompaña en Slack y Microsoft Teams. Mientras te ocupas de otras cosas, revisa discretamente las aplicaciones que has vinculado, sin permiso para modificarlas, y vuelve con propuestas. En un primer caso, detectó un trabajo freelance que nadie había facturado, preparó la factura a partir de los correos pertinentes y esperó a que el usuario diera su aprobación.
Dónde resulta útil
Su alcance es su principal atractivo. A través del catálogo de complementos de OpenAI, un Dot puede trabajar con más de 4.000 aplicaciones, desde Gmail y Google Docs hasta GitHub, Slack y QuickBooks, y encarga las tareas de programación a Codex. La iniciativa es el otro gran argumento: en vez de esperar instrucciones, propone tareas, aunque su exploración en segundo plano no puede enviar ni modificar nada. Las Reglas personalizadas permiten autorizar una acción, exigir aprobación o prohibirla por completo. El modelo no puede ver las contraseñas guardadas, aunque el Dot sí las use, y las conversaciones con tu Dot no cuentan para los límites de uso de ChatGPT.
Los inconvenientes
El precio es el primer obstáculo: ningún plan inferior a ChatGPT Pro, de $100, incluye un Dot. Por ahora, los usuarios particulares de Europa no pueden acceder, ya que las suscripciones Pro del Reino Unido, Suiza y los países del EEE no lo incluyen. Chatear no consume tus límites, pero cualquier tarea que el Dot inicie en Codex o ChatGPT Work sí se descuenta de tu cuota habitual, y OpenAI no ha indicado cuánto podría costar un uso proactivo intensivo. El momento tampoco ha sido el mejor: Dots llegó justo la misma semana en que OpenAI reveló una serie de incidentes con sus agentes de investigación.
Mantenerlo bajo control
La protección se articula en varias capas. Las políticas de OpenAI se aplican por encima de tus Reglas personalizadas; una comprobación automática revisa cualquier paso que implique acceder a una cuenta o compartir información; un monitor puede pausar el Dot; y la Vista de actividad registra lo que ha hecho. Los cambios de contraseña siempre quedan en tus manos. Los espacios de trabajo de Business, Enterprise y Edu quedan excluidos del entrenamiento de modelos por defecto; las cuentas personales siguen la opción de entrenamiento de ChatGPT que elegiste anteriormente; y OpenAI afirma que las notas privadas y la investigación en segundo plano que genera un Dot no se incorporan directamente al entrenamiento. El mayor riesgo está en el alcance del acceso, así que vincula solo lo que necesite para cada tarea.
Ideal para
- Suscriptores de ChatGPT Pro fuera de Europa
- Trabajo repartido entre el correo, documentos, Slack y código
- Equipos pequeños con puestos de Business Premium
- Personas que quieren que les propongan tareas
Mejor busca otra opción si quieres
- Suscriptores particulares del Reino Unido, Suiza o el EEE
- Quienes quieran probar agentes con un presupuesto ajustado
- Usuarios que quieran elegir su propio modelo
Para quienes tienen ChatGPT Pro fuera de Europa, Dots es el agente más capaz del mercado y el más dispuesto a buscar tareas por iniciativa propia. Escribe tus Reglas personalizadas antes de conectar el correo y amplía los permisos de escritura solo cuando el agente demuestre que está a la altura.